Exposición en el Museo de León

Exposición en el Museo de León

In illo tempore...

In illo tempore...
Publiqué este dibujo en Mundo Obrero diario hace 33 o 34 años. Lo resucito hoy, con mis mejores deseos pascuales, para todos los “buenos”. Un abrazo. Mc Jular

Mañana, miércoles, un gran día

Mañana, miércoles, un gran día
En la foto faltan varios "claraboyos". Espero que en la celebración de mañana aparezcan más.

Demócratas mayoritarios

Demócratas mayoritarios
Hace mucho tiempo que no sacaba el blog a pasear. Hoy lo hago en "homenaje" al PPaté nacional, que ya va estando micuit. Como mínimo.

En la Gala del Premio Dialogo

En la Gala del Premio Dialogo
Angelines, D. Antonio Gamoneda y Manolo Jular

Manolo Jular premiado

Este texto de Manuel Jular fué leído por Ana R. Jular en la gala de entrega de los premios Diálogo del Ateneo Cultural de CC. OO. de Castilla y León

Seré breve. Espero.
Voy a leer unas líneas, porque algunos ya no estamos para discursos memorizados. Observad el uso del plural mayestático.

Hace una porrada de años, (mil novecientos sesenta y muchos) unos cuantos alucinados caballeros (alguno debe andar por aquí) me convencieron tras múltiples reuniones (alguna de ellas en mi casa) tenidas en “cómodos y cálidos” lugares de la ciudad, tal que La Candamia, el Monte San Isidro o los salones de La Chón en las riberas del Bernesga.

Me convencieron digo, para que iniciara una “brillante carrera política” al lado de un Movimiento SocioPolítico de reciente puesta en marcha en zonas metalúrgico–mineras próximas, y que era impulsado por unos individuos de un partido clandestino al que el gobierno del vesánico general Franco acusaba de tener cuernos y rabo.
Así empezó, con mi consentimiento y relativa formación estética, la “carrera” que me ha traído hasta este premio de hoy: pintando por tapias de León una convocatoria de las gloriosas (Y esto no es broma) siglas que hoy nos representan. CC, punto OO, punto

Claro que no lo hacía solo. Había unos pocos más. Algunos eran casi unos niños. Muchos de ellos probaron pronto la capacidad represora de los que mandaban con detenciones y encarcelamientos. Yo mismo, tras una saga-fuga que me llevó a escoger “amnistía y llibertat” en Mallorca, entré en la cárcel de Palma y quedé en manos del TOP (Tribunal de Orden Público). Una especie de Audiencia Nacional, pero en plan hijoputa.

Tras una petición de dos años, (convertida por el juez en una condena de 11 meses y al final en una multa por el Tribunal Supremo) gracias al apoyo inestimable de los abogados del PCE, José Antonio Pariente en especial, quedé libre y “activo”.

Y en Madrid. Allí anduve dando tumbos con los conatos organizativos de las células de artistas, que “comunistizaba” (¡Toma verbo!) con pasión Armando López Salinas. Buscando la pela solidaria tan necesaria para la lucha, expusimos varias veces, dos en Italia con el apoyo del PCI, que entonces era una gran referencia.

El año 1974 me pilla aposentado en León de nuevo. Es el año del cartel de San Froilán, cartel, que algunos todavía recuerdan y por el que otros preguntan... He fotocopiado unos pocos para recuerdo de este día.
En el cartel un lobo gris –que se había comido la burra del santo obispo, constructor de ermitas– es castigado/dominado por Froilán a ejercer de semoviente transportista de los santos libros. Se convirtió en polémico por unas albardas con los colores de la bandera tricolor republicana y en él se intentó encontrar toda clase de mensajes criptocomunistas. Lo retiraron, tarde, claro, recibo amenazas diversas, pero al final no pasa nada. En el siguiente año me otorgan el premio de pintura de la Caja de Ahorros de León. Es mi segundo primer premio. En 1969 ya había recibido el de la Diputación. Una Medalla de oro que llevaba el pomposo nombre de Exaltación de los Valores Leoneses. Esta vez las autoridades gobernantes se niegan a entregarme el diploma –en pública cena– y tiene que ser el propio Don Emilio Hurtado, presidente de la Caja, quien lo hace. Mi profundo reconocimiento para este caballero que dirigió la entidad leonesa de ahorros cuando a las cajas todavía se les veía la obra social. ¿Se me entiende?

Bien. Éramos clandestinos pero se nos veía. Con más o menos miedo (según cada quien) estábamos en todos los tejidos y aparecíamos en todas las pomadas. Finalmente la prehistoria terminó. Franco firmó sus últimos asesinatos y la diñó como un perro en manos de sus íntimos.

Como estas líneas no quieren ser una cátedra de historia, ni siquiera de mi biografía, iré rápido y saltarín sobre los siguientes años. Esos que dieron en llamar la transición y que mejor debería llamarse la transacción.

Con una atrabiliaria pregunta y una enrevesada fórmula electoral refrendamos y sustanciamos votando, la monarquía y todo lo que ha venido. Eso sí, a los del rabo y los cuernos nos legalizaron. A cambio nos comimos una ley electoral que nos convertía casi en impotentes.

Hay que decir que estábamos tan contentos que colaboramos bastante. El resultado de las primeras elecciones democráticas nos situó en mala posición detrás de fachas, tardofranquistas, nacionalistas y un partido socialista color rosa pálido que había permanecido casi invisible hasta ese momento. Entonces comprendí que nunca sería presidente de la Diputación de León y me marché a Madrid.

Veintitantos años capitalinos dan para horas de parloteo, así que voy a hacer reducciones drásticas:

Viví como pude, de lo que mejor sabía. Pinté cuadros, murales, diseñé publicidad... Dibujé mi primera serie El Museo Imaginario en el vespertino Pueblo, en la etapa de Gurriarán y Martínez Reverte. Mandaba Suárez.

Políticamente me arrastré con más tristeza que gloria por los comités del PCM. Entre los Carrillo, Pilar Bravo y Sánchez Montero. Era un camarada algo gafe, pero optimista todavía.
Eso sí, bajo la dirección de Federico Melchor, tuve el honor de dibujar en el extinto diario Mundo Obrero, –intento fallido de información– que pronto se convirtió económicamente en insostenible y fue cerrado por el PCE. También para MUNDO
OBRERO semanal.

Pero sobre todo recuerdo y hasta conservo con ilusión las portadas de UNIDAD OBRERA, que editaba CC.OO. de Madrid y las ilustraciones para la GACETA SINDICAL Y, por supuesto, la creación de CAL VIVA, revista del sindicato de la “constru”, que dirigía un zorrocotroco como yo (Javier García, “el gitano”, quien por cierto, estuvo en León durante la huelga de la construcción de 1976) Todavía estaba Marcelino y el compañero responsable de la agitprop era Antonio Gutiérrez.

Poco después dejé la militancia activa. No hay explicación.

En 1990, conseguí un contrato indefinido de Director de arte con el grupo Punto y Seguido, que además de El Nuevo Lunes y El Siglo de Europa publicaba gran número de revistas de las llamadas “llave en mano” o “house organs”, para empresas como Renfe, Banesto, Trasmediterránea, Flex, etc. Este grupo pertenece a un sedicente sociata, José Garcia Abad, más o menos impresentable que otros sociatas. Ahí estuve aguantando estoicamente hasta la obligatoria jubilación. Aquí me presentaron a una tal MacIntosh, máquina, que como mínimo me sirvió para empezar una “nueva carrera”: mi etapa digital.

Salto años y extrapolo. ETA, los GAL, Aznar, Irak, la postura cada vez más retrógrada de la Iglesia, etc. acabaron con lo que nos quedaba de optimismo. En el país, el bipartidismo incompleto, que la fórmula constitucional propicia, fue gobernando alternativamente, pero para mí el fondo de la cuestión no marchaba.

Mientras tanto se creaba una burbuja económica de considerables proporciones, que presagiaba más pedrisco que cosecha. El paisanaje se iba caracterizando por una tontuna consumista. ¡Mis queridos banqueros! Olvidando que...“hay una tiranía neoliberal que se caracteriza por concebir la economía como una actividad enteramente separada de lo social, y que escapa al control político”. ¡La jo..., vaya, la fastidiamos, tía Paca!

Así que lo que tenía que pasar, pasó. El aguacero político se ha trasformado en una colosal nevada y los golfos aP-Pandadores de la derecha, en medio de una gigantesca corrupción, siguen haciendo su agosto... Mientras, lo llaman crisis.

La ciudadanía está como en stand by, entre angustiada, un poco resignada y un mucho irritada, esperando... no a que escampe, sino a ver qué más puede pasar, que sea todavía peor. No prevé remedios ni del Gobierno, ni del principal partido opositor —al que parecen aún lejos de perdonar su etapa última de gobierno—.

Pero como prácticamente, nadie con responsabilidad pública se ha esforzado, ni se esfuerza ahora, por explicar seriamente el por qué, el cómo y el previsible hasta cuándo de lo que acontece, se ha optado por actuar como si nos asolase una plaga de esas que un buen día se van igual que un mal día vinieron: porque sí.

Estimados compatriotas votamos/votasteis de pena (o sea contra vosotros/nosotros mismos) y no lo veis/vemos. ¡Qué asco!
En medio de este tornado, nuestros "Queridos congresistas" ¿no sé si os dais cuenta?, se han "encarcelao". Las Cortes tienen en estos momentos la apariencia de los estadios pinochetistas o videlistas. Pero lo que les distingue de los presos políticos de esas dictaduras es la inutilidad, la corrupción, la incompetencia. Han sido elegidos para legislar, no para "engordar". Han sido elegidos para escuchar pero no oyen.

Aislados de nosotros por la runfla de jayanes armados de una tal Cifuentes, no son nadie, no son nada. Deberían meditar, ¡hostia! y cambiar. ¡O dimitir!...

Así están de contentines los P-Perracos con su jefecillo. Las "cortes", como en los tiempos del oprobioso Paquitísimo Franco (el del 1936) de ovejitas luceras.

Aunque algunos de estos –supuestos– personajes "hánsele vuelto cabras (o más bien cabros de cuidado)".

Y en la medida en que Mariano Rajoy, como toda la derecha europea y buena parte de la izquierda, asume plenamente esta situación, el autoritarismo es la forma de teatralizar una autoridad sobre el poder económico que no se tiene y no se quiere tener. Rajoy es prisionero a la vez de la creencia —“No hay alternativa”— y de la impotencia que de esta ausencia de alternativa se deduce. Porque si no hay alternativa no hay margen para la política. Estamos asistiendo a un profundo retroceso en el modelo social, que consolida la hegemonía de la economía (y del interés privado) frente a la política. Todas las normas que configuran el programa de “TIJERAS RAYUÁ” : Rouco, BCE, FMI, Banquia, y los 40 mil ladrones conducen en esta dirección.
Y, sin embargo, no ha habido en el Parlamento español ningún debate sobre el modelo social que queremos. ¿A qué espera la oposición? Si ahora, que está por los suelos y tiene que reinventarse por completo, no es capaz de lanzar este debate, ¿cuándo lo hará? ¿O es que para ella tampoco hay alternativa?

Despidos, recortes, represión, hambre... La era postdemocrática ha empezado tremendamente injusta para el pueblo de los trabajadores.

Y yo, vuestro premiado de hoy, cumplidos los 74, me siento traicionado, humillado y ofendido, bajo mínimas esperanzas de poder ver una sociedad arcoiris, que practique una fraternidad roja, (en la que quiero creer), incluso un poco asalmonada, bajo una bandera libre y tricolor. Una sociedad que sólo podrá salir de un frente indignado de colores fuertes. Un frente unido, no violento. ¡Si no nos obligan!

Se me olvidaba. ¡Compañeros y amigos! Gracias por el premio.
¡Viva Comisiones Obreras!

Bárcenas/Rajoy

Bárcenas/Rajoy
Hoy, supperponiendo cappas, se me ha apparecido este íncubo...

A mis 74 años

A mis 74 años
El aguacero político se ha trasformado en una colosal nevada y los aPPandadores siguen haciendo su agosto... Mientras lo llaman crisis.

Una foto de "real" acompañamiento...

Una foto de "real" acompañamiento...
Leed abajo, leed, malditos...

Con pluma ajena

El artículo de Miguel Ángel Aguilar borrado de El País

Ayer, 5/02/13, desapareció un artículo de M.A. Aguilar en El País, en el que se hablaba de los ingresos de Rajoy. Se ha escrito al defensor del lector del diario. Hoy ya ha desaparecido también de la caché de Google, donde podía leerse hasta hace unas horas.
(Aquí, a continuación, el contenido íntegro del artículo)


Rajoy debería contestar a algunas cuestiones relevantes que permitirían confirmar su desprendimiento y su entrega sacrificada a la política Miguel Ángel Aguilar 5 FEB 2013 - 00:03 CET

La intervención del presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy, ante el comité ejecutivo nacional de su partido el pasado sábado, 2 de febrero, ha agravado la situación en que se encuentra el caso Gürtel-Bárcenas. Primero, por el formato elegido de máximo blindaje y mínima credibilidad. “Quiero”, dijo el presidente, “que en este asunto operemos con la máxima transparencia, el máximo rigor y la máxima diligencia”. Pero a continuación las maneras venían a desmentirle. Porque de las ruedas de prensa sin preguntas, lo que Esteban González Pons, vicesecretario del PP, llamaba notas de prensa audiovisuales, se ha pasado a un escalón superior. Ahora, los periodistas han dejado de ser testigos, ni siquiera comparten lugar con el compareciente. Recluidos en otra sala, solo les llega una señal de televisión realizada por los servicios del partido. Una cámara fija ofrece el plano único del presidente Rajoy, que lee en un atril. Pero nadie ajeno al comité ejecutivo nacional pudo dar fe de cómo sucedió.

Segundo, porque si Rajoy proclama nada tener que ocultar, no temer a la verdad, no haber venido a la política ni a ganar dinero ni a engañar a Hacienda; ser a los 23 años, en 1978, Registrador de la Propiedad con una plaza; ganarse muy bien la vida; ingresar más dinero en su profesión que como político; haber venido a la política perdiendo dinero porque para él, el dinero no es lo más importante en esta vida; todas estas protestas nos obligan a reclamar que se muestre "con máxima transparencia, máximo rigor y máxima diligencia" toda su trayectoria como Registrador. Por eso, queremos saber, por ejemplo:

1.- Si es cierto que siguió disfrutando de los beneficios del Registro de Villafranca, provincia de León, y de Padrón, provincia de la Coruña, cuando fue elegido diputado al Parlamento de Galicia en 1981, director general de Relaciones Institucionales de la Xunta en 1982. .

2.- Si al concursar voluntariamente y obtener en 1982 el registro de Berga en el Pirineo catalán, contraviniendo entre otras la obligación de residir en la localidad donde tiene su sede el Registro, continuó obteniendo ingresos de esa plaza, que se encuentra a más de mil kilómetros de Pontevedra, ciudad donde seguía teniendo su residencia efectiva y sus responsabilidades políticas como concejal del Ayuntamiento, presidente de la Diputación y Diputado al Congreso desde 1986 y vicepresidente de la Xunta en 1987. Porque si Rajoy como político concursaba buscando mejores plazas y figuraba como registrador en activo, debemos saber cuánto cobraba de sus cargos políticos y cuánto recibía de los registros.

3.- Si es cierto que nunca solicitó la declaración de compatibilidad del Ministerio de la Presidencia, a que estaba obligado por la Ley de Incompatibilidades de los funcionarios públicos, porque en ese caso alardear de ser persona escrupulosa con el cumplimiento de la legalidad resultaría excesivo.

4.- Si los registros de Elche y Santa Pola, que solicitó y le fueron adjudicados en sucesivos concursos, los atendió alguna vez personalmente, cuánto cobró hasta 1990 y si simultaneaba esa tarea con otras responsabilidades políticas.

5.- Si, cuando a partir de marzo 1990 pide que se le declare en servicios especiales y su plaza en Santa Pola, queda encomendada a su buen amigo Francisco Riquelme, titular del Registro de Elche, esa designación a título de "sustituto accidental permanente", era la que correspondía según el cuadro legal de sustituciones de la Dirección de Registros y del Notariado.

6.- Si a partir de ese momento y siguiendo ejemplos acreditados se repartía al 50% los beneficios del Registro de Santa Pola con el sustituto que le hacía el trabajo.

7.- Si después 1998 a partir de algunos cambios legales, aprobados en el Consejo de Ministros donde él se sentaba, los beneficios del Registro de Santa Pola se han partido entre el amigo Riquelme y el Colegio de Registradores al 50%.

Son cuestiones relevantes porque permitirían confirmar cuanto es el dinero perdido de Mariano Rajoy y evaluar su desprendimiento y su entrega sacrificada a la política, sin atender a las pérdidas que ese afán de servicio le acarreaba. Se impone despejar de manera indiscutida la incógnita y los malos pensamientos de quienes sostienen que en el caso de Rajoy mas que renuncia hubo pluriempleo. De momento, en la Declaración de Actividades presentada en el Congreso de los Diputados el 1 de diciembre de 2011 el punto segundo "Ejercicio de la función pública o de cualquier puesto al servicio de una Administración Pública" figura en blanco y tampoco especifica la Administración para la que presta sus servicios, ni si ha solicitado el pase a la situación de servicios especiales o equivalente

M.A. AguilarACTUALIZACIÓN: RESPUESTA DEL DEFENSOR DEL LECTOR DE EL PAÍS:
Respuesta del Defensor:Buenos días

He consultado con el responsable de Opinión lo sucedido. El lunes por la noche se llamó al autor del artículo planteando la retirada del mismo por considerar los responsables de Opinión que en el mismo se trataban supuestas conductas del presidente el Gobierno alguna pendiente de dilucidar en demanda administrativa no resuelta. Decisión que acató el articulista. La redacción procedió a la retirada del artículo que no se publicó en la edición impresa sin advertir que no se hizo lo propio en la edición digital donde permaneció publicado unas horas hasta su retirada por el motivo comentado.

Un saludo
Tomàs Delclós

Dejadez y Nuevo Año

Copiar y pegar este enlace de youtube. Os lo envío con mis deseos de felicidad para este año 2013, que vamos a tener que torear de capa y rejones como probablemente merezca.
http://www.youtube.com/watch?v=hxBSEbmthSo

Semiabandonado

Así está este blog últimamente. La rappidez con la que el Rajoy y sus jefes europeos nos siguen enculando me ha puesto al lado de la inmediatez de Facebook. Por otra parte en las "caricaturas" suelto más "ráspidamente" la mala leche y el estrés, que la deshonrosa ppolítica de los golfos appandadores me producen.

Mala la hubísteis, compatriotas...

Mala la hubísteis, compatriotas...
Cada vez me da más pereza abrir el blog...

Nos hacemos viejos

Nos hacemos viejos
Hace TREINTA Y OCHO AÑOS, por estas mismas fechas, hizo Manolo Jular, para las fiestas leonesas de San Froilán este cartel, que algunos todavía recuerdan y por el que otros preguntan... Aquí estará unos cuantos días.

Mediocres al poder

Mediocres al poder
To fuck or not to fuck,

miércoles, 5 de noviembre de 2008

¡Cuidado con los ilusionistas!

Este es el rostro del hombre de la ilusión, visto a través de la ilusión del dibujo de MJ. Es el rostro de Barack Hussein Obama, el hombre que al unir el voto negro, latino y anglosajón, ha investido al mestizaje, de un honor hasta ahora semidesconocido. Al menos en su país. Cinco millones de voto popular (aún demasiado dividido), por encima de su antagonista republicano; 338 votos electorales contra 160 van a constituir un Congreso de Representantes espectacular y un Senado, al que no tendrá más remedio que consultar, van a dar a este hombre la posibilidad de mover los hilos de un nuevo orden. Cuando en diciembre empiece a mandar, o a desarrollar su proyectado programa, será sometido a exámenes macro y microscópicos...
Esperemos que la imago, no sea solamente marketing.

viernes, 24 de octubre de 2008

¡Por Tutatis! ¡Por Snoopy!


Como diría Andrèa Chenier: In cotanta miseria la patrizia prole que fa... ¿Qué hace la ilustre leonesidad?, diría Paco Sopas. Yo diría que se ha vuelto proclive a tocar la gaita, que es de lo más gótico, empedrando nuevos senderos, con viejos adoquines.

A fuerza de escapiñar o escogollar el palabro autonómico hay que ver como esbaran. O escapullan.

Pero como todos tenemos derecho a tener en la cabeza una autonomía, una Insula Barataria, para hermosas damas y jubiletas no agonistas, yo Pedro Fierro Viejo, voy a promover desde hoy mismo la autonomía canario-leonesa.
Una autonomía basada en el elemento común de la lucha agarrada. Abrazados los amistosos contendientes. Zanjando en el viril deporte, la positiva diferencia absoluta de carácter. Para León esta unión es mejor que la relación con Castilla, donde son igual de semovientes (o más, según PS), que nosotros. Además no tienen mar.
Acompaño dos proyectos de escudo, que dependerán de por dónde sople el viento en León. Ya se sabe: ¡Izquierda, derecha, un, dos...! Ambas descafeinadas.
Pedro Fierro Viejo

sábado, 30 de agosto de 2008

¿...? Atentos los del oficio ¡...!

Copia este enlace en la barra y navega este video:
http://www.youtube.com/watch?v=He7Ge7Sogrk

viernes, 29 de agosto de 2008

Semipenúltima noticia escandalosa

Una de nuestras pinturas más preclaras sirve de escondite al penúltimo desaparecido. ¡Vaya por dios y por ustedes!. MDK.

martes, 26 de agosto de 2008

Mirando al futuro...con ira

Como hasta el momento no le habíamos oido nada sobre el asunto,
hemos reclamado al amigo Jular su posición sobre el olimpismo, etc.
Por toda respuesta nos ha enviado este Proyecto de cartel olímpico para Madrid 2016, que publicamos por si Gallardón, y el COE,
quieren cambiar otra vez la imagen del futuro.

P. F. V. y M. D. K.

Completados otros cinco círculos


Jeremíada profética,
por Paco Sopas Dajo


Ha finiquitado otra cita cuatrienal de ese “pestáculo”, que dicen olimpiadas. Se está disolviendo ya la pléyade de tontilocos, que acompañan al trascendental trasunto. Se apagarán los ecos, pero será “deficil” olvidar la chulería aulladora de la mayor parte de los escasos “winners” (o sea, ganadores, en english). Justa o injustamente triunfadores. Mordedores de metales, o no. Culposamente desarrollados, o no. Superprofesionales, o menos. En cualquier caso: pocos. (Y parió l’agüela...)

Más tardaremos en hacer desaparecer la pringosa imagen llorona de los perdedores, que, por cierto (y esto es una de las razones por las que los juegos me parecen abominables y poco democráticos) son legión. Están primero, los que han sido maltratados por la venalidad de jueces practicantes de impúdicos “nacionalismos de zona de influencia”. Ocurre en la mayoría de los deportes de contacto, pero también en disciplinas más “artísticas” como la gimnasia o la natación sincronizada. Después está la rumfla de perdedores por su propio miedo, por su mala preparación, por la incompetencia de su entrenamiento, por la macarrería festiva de su olimpismo. Tras ellos, la caterva solípeda de los federativos (bien amamantados) que pagan y eligen a los atletas. Le siguen los casposos domadores de imagen (de la caja tonta y del papel “pringao”) empeñados en maquillar resultados y carencias.

Mientras tanto los enriquecidos jayanes chotodiablescos, que manejan los hilos políticos, y fundamentalmente, económicos del asunto, pavonean sus grasas de nuevo (o viejo) cuño delante de la adicta, desamparada, humillada, muchedumbre.

Resentimientos aparte. Menos mal que “ha escomienzado” el football, que éste sí que es “demonicrático”. ¡Por los co... del Madríz!

lunes, 11 de agosto de 2008

Juegos olímpicos, pero menos

Ceremonia inaugural.
Chinos y más chinos. Muchos más chinos y muchos chinos de más. Siempre pensé que las artesanías chinas tenían un peculiar toque “valenciano”: un especial gusto por el papel maché y la purpurina y los esmaltes dorados. Sus artes escénicas espacialistas, o no, siempre más cerca del circo volante y gimnástico, que de las poéticas mítico-reflexivas. Lo más logrado, por obra del anonimato de centenares de ejecutantes, movimientos geométricos y desplazamientos tridimensionales, a la manera de un gran tinglado de “Go”. En cuanto a la música, ni ellos mismos se aclaraban. Algunos de los músicos occidentales más o menos preclaros (Debussy, Puccini) han entrado de puntillas en las arcaicas escalas pentatónicas chinas para crear bellas cajitas de música o “chinoiseries” de alto standing como la ópera Turandot. (Parte de la “inspiración” espectacular de esta ópera era devuelta entre otras músicas occidentales menos interesantes –incluso profundamente pedorras- en la ceremonia de apertura de la olimpiada pekinesa, o beijinesa si os cuadra mejor). Entre tanta mixtura pudimos oir al joven pianista Lang Lang –la joya de la corona- haciendo estúpidos acordes a lo Liberace y también al “Bocelli” chino popeando a duo con una "Barbie", creo que británica. Aquello parecía, se asombren, lo que se asombren nuestros entusiastas comentaristas t
elevisivos: cine musical barato. Al final, computadores aparte, trucos de especialista y una “nit del foc” semimediterránea.

Todo ello formaba parte del pastiche minimalista –mezcla de varias cocinas- que constituye, cada cuatro años, el publicitario, o mejor propagandista, comienzo de unos juegos deportivos, que dicen exaltar el olimpismo, pero cada vez son más “nacionalistas”. Por ende, a día de hoy, absolutamente peseteros y vergonzosamente profesionales.

martes, 15 de julio de 2008

Ustedes mismos...

Contacto: miquelfuster@yahoo.es

jueves, 3 de julio de 2008

Señores dioses, ustedes primero


Están ustedes en su banquete veraniego. Lo ha contado Ovidio (43 a.C.–17 d.C.) en los Fasti,un largo poema, que narra los origenes de muchos ritos y festivales de la antigua Roma.
El banquete de los dioses
, fué “tomado” al óleo sobre lienzo, cosa poco normal en 1514, por Giovanni Bellini, veneciano; y modificado hacia 1529, posiblemente por Tiziano.


Ovidio describe un banquete ofrecido por Baco, el dios del vino y menciona un incidente que avergonzó, o debería haberlo hecho, a Priapo, dios de la virilidad. La hermosa ninfa Lotis, que aparece aqui reclinada, en el extremo derecho, se adormece por los efectos del vino. Priapo, un violador encantador pero ventajista, lleno de lujuria, ve la oportunidad de aprovecharse de ella y se inclina para levantarle la falda.
Su intento fue frustrado porque un asno, representado a la izquierda, “con rebuzno estridente produjo trompetazo inoportuno. Al despertar, la ninfa sorprendida apartó de si a Priapo y el dios fue la burla de todos”.


Por no tocar la lira, los asnos pagaron la cuenta. Priapo, herido en su orgullo, se vengó pidiendo el sacrificio anual de un burro. El asno esta parado junto a Sileno, deidad de los montes, que utilizó la bestia para cargar leña. Sabemos que es Sileno por el pequeño barril, pendiente de la cintura y siempre lleno, que lo identifica como compañero de Baco, dios del vino. El mismo Baco, representado aquí por un niño, se arrodilla delante de ellos para decantar vino en una jarra de cristal.


En el cuadro, de izquierda a derecha, podemos ver a estas principales figuras: Sileno, dios de los montes, servido por su burro, para lo que quiera mandar. Baco, dios niño del vino, coronado con hojas de parra. Fauno o Silvano, viejo diosecillo de las selvas, con una corona de hojas de pino y, pese a Bellini, cara de cabrón.
Mercurio, el correveidile mensajero de los dioses con su caduceo o varilla de heraldo, descansando de su agotador oficio.

Al lado, Jupiter, rey de los dioses, acompañado solo por un águila (cosa extraña ya que le agradaban toda clase de metamorfosis eróticas), dándole fuertemente al néctar. Y ahora que lo pienso, el águila le ayudó a raptar al niño Ganímedes, a quien luego hizo su copero. ¡El muy pillín!

Una diosa no identificada –casi seguro Juno vigilando al adúltero Júpiter– con un membrillo en la mano, fruta que en el mundo antiguo se asociaba con el matrimonio. Pan, sátiro, con una corona de uvas, tocando su flauta, o sea la flauta de Pan.
Neptuno, dios del mar, sentado al lado de su tridente, meditando maldades con la ninfa de su derecha. Ceres, diosa de la agricultura, y protectora contra la plaga de topillos, con una corona de trigo.
Apolo, dios del Sol y de las Artes, coronado con laurel, sostiene un instrumento de cuerda del Renacimiento, la cítara lira da braccio, en lugar de una lira clásica. Una apuesta del voluble dios por los luthieros italianos.
Príapo
, dios del machismo y los viñedos, con una hoz, colgada de un árbol, encima de su cabeza; herramienta usada para segar los huertos.Y Lotis,una de las náyades, ninfas de agua dulce, que representan la castidad y a la que no le hubiera venido mal la hoz.
A estas deidades les sirven tres náyades, ninfas de los ríos, lagos y fuentes, y tres sátiros, pobladores de los bosques, representados con patas de macho cabrío. En la distancia, en la montaña que agregara Tiziano al cuadro de Bellini, dos sátiros más retozan ebrios y un perro de caza persigue un ciervo.
MJS

El cartel de César Nùñez

Debo decir, para sorpresa mía, que la publicación en el blog del cartel de fiestas de León ha servido, para que tanto Manolo Jular, como yo misma, hayamos recibido toda suerte de opiniones y comentarios.
Mucha gente, que parece que lee poco, ha felicitado a Jular como si éste fuera el autor de la obra. También algún deslenguado (creyendo lo mismo) le ha escrito diciendo que era una kk,
Supongo que estas manifestadas percepciones tienen algo que ver con el mundo de las espirales de MJ, pero éste asegura (lo que para mí es obvio), que las espirales están libres de copyright, y que cada cual puede “espiralizarse”, a lo largo y a lo ancho, todo lo que quiera.
Dicho esto, seguimos creyendo (al César lo que es del César..) que el cartel es suficientemente eficaz y profesional. Y, naturalmente, que su autor es el astorgano -o maragato, si lo prefieren- César Núñez.

jueves, 19 de junio de 2008

miércoles, 4 de junio de 2008

Orfeo: “¡J’ai perdu mon Eurydice!“

Cervelli pintó así a Orfeo y Eurídice.
Ahí qu’estuvimos otra vez en el Teatro de los Reyes, que siguen sin venir. Que ponían una del alemán ese, Cristóbal Uvedoble Gluck, que la hizo en italiano, pero la cantaban en francés. Por allí andaban también unos troyanos de León, y Marta, y Pedro y Toe y Manolo Jular dándose pisto d’enteraos. ¡Listos que son unos listos!

Total que la ópera (que se oía pero no se veía porqu’era in concert) la cantaba casi toda Juan Diego Flórez, un chico inca, que canta muy bien Estrellita y Granada; y que aquí trabajaba de Orfeo, que es un papel de chica, pero que lo hacía él. Por si no sabéis: Orfeo es un hijo del Apolo y de una de las musas, por eso cuando tocaba la lira (de oido) todos se serenaban, o se dormían. Bueno, pues el Orfeo taba’nrollao con la Eurídice (Eurydice en galo), qu’era guapa y hermosa de cachas, ¡pero más pesá!... Además era d’esas que no miran por donde pisan. Lo cual que la mordió una culebra y ¡hala, mortecina, pal valle del tío Josefo! (Que en esta ópera tan fina se llama el Erebo). Bueno, pues el Orfeo, que la echa de menos, va pallá a buscarla entre los aullidos de las “uménides” y el perro Cerbero. Y duerme a to dios a fuerza de lamentos y paque se calle van a devolverle la moza.
Pero el cabronazo de Jupiter (pa joder, que no hay dios que no sea un veneno) le pone la condición de que saque del infierno la mercancía, de matute, sin miraditas, sin arrumacos, sin besitos. Bien sabe el papá de los dioses cómo se las gasta la Eurídice. ¡Efectivywonder! La moza empieza uno de sus habituales numeritos. ¡Que si no me quieres, que si ya no te gusto, que si ya no me miras, que si ya no soy bella, que si estoy demasiado delgada...! (Perrea, perrea) Y el Orfeo, aguantando y tirando de ella pafuera. Y ella; ¡No me abrazas, no me besas, eres un traidor, para esto me has sacado de mi reposo...!
Y Juan Diego canta que canta y Orfeo, mudo, tira que tira. Y la Eurídice cada vez más pesá: ¡Eres un tirano, prefiero la muerte antes que volver contigo, y patatín y patatán...! Hasta que el infeliz tontuelo se vuelve a mirarla y ¡zaca! a la resucitada se le paraliza de nuevo la víscera.
En fin, como esta pieza debe terminar bien y el Orfeo se ha puesto a llorar otra vez, y el tenor peruano a cantar, los dioses premian la tenacidad de ambos resucitando de nuevo a la moza y devolviendo la pesada esposa al pobre Orfeo, “que el casamiento coligo, ya es suficiente castigo”, que diría don Pedro Muñoz Seca. Grandes ovaciones.
Salí meditando sobre la incongruencia de género y con las orejas llenas de notas. Después m’endilgué un lechazo en el Asador Real. Y pal pueblín.

Paco Sopas Dajo

jueves, 29 de mayo de 2008

Juan Genovés, o la fidelidad al compromiso

Este sí es un protagonista al que apreciar

Como Manolo, como Paco, Pedro o Carlos (salvando las distancias), sigue siendo el magnífico zorrocotroco (en el más cariñoso de los sentidos posibles) que conocimos y tratamos hace una manta de años.
La "lucha" ha cambiado pero no el compromiso.
Juan Genovés hizo, prestando uno de sus cuadros, el cartel de 1968, lo hizo en el 1976 y lo ha hecho en el 2008. Y cuantas veces se le ha pedido: la lista sería mucho más larga que el comentario.
Y durante todos estos años su "militancia" (como su obra pictórica) ha estado siempre del mismo lado: pintando, influyendo, aconsejando u organizando a otros artistas. En medio de tanto centrocampista socialacróbata moviéndose hacia el mejor postor representa el mejor ejemplo de tozudez "revolucionaria", como artista y como "paisano".
Ello no le ha impedido construir una de las carreras artísticas más seguras y apreciadas de nuestro país. Ha tocado todos los palos de la gráfica, incluída la escultura. Su proyección en el extranjero -artista de la prestigiosa Galería Marlborough- es extraordinaria considerando el estilo caracterizadamente crítico del pintor. Juan es, ya, un "Grande de la pintura".
Y a juzgar por el tono (tipo dos Españas) de alguno de los comentarios de la entrada anterior conviene recordar esta imagen de reconciliación -El abrazo- que, en su momento, representó la amnistía. que reclamaban los clandestinos movimientos democráticos en la España ominosa del general Franco.

jueves, 22 de mayo de 2008

Raimon,en mayo de 1968


El 18 de mayo de 1968, el magnífico fotógrafo comunista Juan Santiso, que entonces trabajaba para el desaparecido Diario SP, tomaba estas fotografías en la Universidad madrileña. Cantaba el valenciano Raimon. Cuarenta años más tarde, Raimon lleva su música al mismo sitio. ¡Bendita sea la memoria histórica!

lunes, 19 de mayo de 2008

José Luis Casas, en la Galería Ármaga

Magnífico el trabajo de este artista leonés, que acaba de inaugurar en Ármaga, la galería de Asunción y Marga.
Inspirado y sutil, transforma los hallazgos telúricos en una suerte de recuerdos espaciales muy elegantes, aunque de gran fuerza. Fuerza que reside en la belleza de la elección dual, a veces trinitaria, de los materiales escogidos. También en el modo como el escultor rodea, o perfora el espacio, hacia dentro y fuera de la obra.

La foto de arriba (de 2007), obviamente no corresponde a la exposición pero, muestra como la obra de Casas funciona en el paisaje, con la misma naturalidad sin forzar, que poseen los elementos materiales en que está realizada.


Manuel Jular

miércoles, 14 de mayo de 2008

Volvemos a la zona oscura del patriótico 1808



–Mejor estuviérates calladín ¡que te conozo!, díjome Marga cuando le conté que diba a meter baza en lo de las “celebraciones del 1808”. Pero l’afición a personajear entre los “putagonistas” de las historias m’impide el automutismo. ¡Bastante ha callao uno!... Dáse la cercustancia de que soy ganadero, casi honorario, de la UE y corresponsal, ya jubilado, de “los disastres de la guerra”, que diría el Goya. Ello m’hace inasequible al desaliento y encorrutible. De la pela y de dentro de la pelota, a otras partes no me encomiendo).
No vi a meter la napia: Que si el patriota castellano Duque del Infantado primero era de Fernando, luego de José Botella y aluego patriota insurgente. Que si el Morlaco* entregó Madriz. Que si el de las Torrijas era capaz de vestirse de monja para patriotear. Que si el monseñor Laodiceo queríacer d’España: “un inmenso sepulcro donde los cadáveres franceses y españoles amontonados enseñen a los siglos venideros tanto el heroísmo de los oprimidos como el castigo a sus opresores”.
Aquí hay tomate.
El Sire, de cimaderecha, bonachón, tontorrín (ni mejor ni peor que otros), estaba tan salido por la hora, como por las paisanas. Su genética era inmortal. T’á a la vista paquién quiera verlo. En la columna dal lao –y aquí vestido de sota– el segundo Sire, ñiño aún, torturaba bestiezuelas y animalillos de compaña. Mayorcín, quería ser califa en lugar de su papá califa. De mayor, habíasele formado una jeta felona y amamonada. Su mamá lo llamaba marrajo (¿tiburón o cerdo?). Ella sabría por qué al Carlos IV, de cara, se parecía poco.
Estos caballeros jugaban con cartas sucias (Oigo patria tu aflicción) contra otros tahures de igual calaña. Y el pueblo, pingajo o no, como siempre a rellenar la fosa. Le digo a usté, guardia…
n Paco Sopas Dajo

Unas notas por si acaso...
Parece que el del Infantado no tenía grandes conocimientos militares, pero sí un notable desprecio por la vida de sus patriotas. El de las Torrijas es fácil de adivinar. El Laodiceo debemos creer que se refiere al señor obispo de Sevilla, que lo era de Laodicea y formaba parte de la patriótica Junta Suprema de su sede. El Morlaco debe ser el general Tomás de Morla, de sinuoso y patriótico recorrido (desde estar en Bailén al lado de Castaños, hasta entregar Madrid pasándose al bando de José Bonaparte).

¿Y Murat, qué pinta aquí al lado Murat?

Murat, chulito galo tan patriota como homicida, aspirante también a rey, director en Madrid de la brutal represión de mayo, está aquí por guapo. Y de paso para demostrar que –comparado con Paco Goya– Paco Gerard, “le grande peintre de la France”, es un pintor adulador y perero.
g P. F. V.

jueves, 8 de mayo de 2008

La palabra pintada (panfleto invitacional)



La Palabra Pintada es (habrá sido, será), simplemente; ni más ni menos que una muestra colectiva realizada con ocasión de la 3ª edición de la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil “Leer León 08” y el patrocinio de la Fundación Leer León que recogerá en sala, Palacete Independencia del Centro Leonés de Arte, y en treinta mupis de la ciudad de León una panorámica amplia, diversa, y cronológicamente dilatada de los creadores castellano leoneses más significativos en el campo de la ilustración. Un potpurrí sibarítico y diletante, antologal, de individualidades y estilos: Cada ilustrador es un mundo y esta exposición una colección de láminas galácticas: una nebulosa de soles, estrellas y planetas a descubrir. Un universo creativo por explorar, un titileo de aislados destellos que se iluminarán en la noche de la ciudad, brillando con luz propia, vía láctea o laberinto que conducirá al curioso a las salas del decimonónico palacete del Centro Leonés de Arte, donde la mirada de la efigie catedralicia de Ramón y Cajal convertirá las estrellas en lepidópteros detenidos en su vuelo y pinchados en la pared para solaz y diversión de niños, jubilados y ociosos en general: Sic transit gloria mundi, que diría el clásico. Total que en la citada sala, en reunión tumultuosa y dándonos codazos por los canapés, seremos alguno más que las izas y rabizos (esto de la ilustración da sólo pa mal vivir) de las calles.
En conjunto y sin orden ni concierto, treinta y ocho ilustradores: Lo mejor de León y parte del extranjero somos, en esta ocasión y sin mejorar lo ausente: Manuel Jular, Amancio González, Bruno R. Armesto, Manolo Sierra, Félix de Agüero, Raquel Roldán, Luis F. Sanz, Noé Bermejo, Jonathan Notario, Mikbaro, Javier Zabala, Karlos Viuda, Diego Blanco, Toño Benavides, Gonzalez Macias, Blanca Amores, Noelia Oblanca, Silvia Prada, Gregori Saavedra, T. Mori, Manuel Gil, Máximo Tuja, Maria Luisa Torcida, Pablo Garcia, Modesto Llamas Gil, Alejandro Terán, Salvador Armesto Núñez, Jorge Barrientos, Enrique Lorenzana, Juan Carlos Mestre, Elena Iglesias, Fernando Ampudia, Ana Rodriguez, Juan Darien, Lolo, Carmen García y Graciela Fernández; siendo los autores de los textos serios Carlos Trigueros y Luis García Martínez. El promotor no inmobiliario de esta feria de las realidades es mi alter ego colectivo o multipolar, escueladepercusionesdeleón, cuyo banal curriculum nos ahorraremos. Se habrán dado cuenta uds. del inhabitual formato y sentido de lectura del catálogo que tienen entre manos, cuyo principal objeto, sentido o justificación no es otro que dar la nota y llamar la atención con el pobre pretexto de homenajear al manga, por un poner, y/o evitarnos, de paso, la censura y maldición de los ulemas; y hacer evidente (aún más si cabe) que el mundo de la ilustración es comunicación universal, ommipresente, necesaria, lúcida y antidogmática y arbitraria ¿Hay quién de mas? Pasen y vean.
Salvador Armesto Núñez/escueladepercusionesdeleón

miércoles, 7 de mayo de 2008

SEGUIMOS EN LA ZONA OSCURA (3)

Patriótico, patriota, etc… Estas palabras ya me han cansado. De ahora en adelante las ponen ustedes donde les guste. Cito:
El Dos de Mayo de 1808 no fue la rebelión del Estado español contra los franceses, sino la del pueblo español contra el ocupante tolerado (por indiferencia, miedo o interés) por gran cantidad de miembros de la Administración. De hecho, la entrada de las tropas francesas se había hecho legalmente, al amparo del Tratado de Fontainebleau (27 de octubre de 1807), cuyos límites sin embargo pronto vulneraron, excediendo el cupo permitido y ocupando plazas que no estaban en camino hacia Portugal, su supuesto objetivo..
La represión fue cruel. Murat, que tenía en Madrid cerca de 30.000 hombres (30.000), aplacado el levantamiento, controló la administración y el ejército español; aplicó un riguroso castigo a los rebeldes para escarmiento de todos los españoles; y afirmó que era él quien gobernaba España. La tarde del 2 de mayo firmó un decreto (en el que, entre otras cosillas, responsabilizaba a los amos del papel que hubieran jugado en la rebelión sus sirvientes y a los superiores, o rectores, de la actitud de los monjes y legos de los conventos) y creó una comisión militar, presidida por el general Grouchy para “arcabucear a todos cuantos durante la rebelión han sido presos con armas".
El patriótico
–esta vez no he podido resistirme– Consejo de Castilla publicó una proclama en la que declaró ilícita cualquier reunión en sitios públicos y ordenó la entrega de todas las armas, blancas o de fuego.
Militares españoles colaboraron con Grouchy* (un chusquero) en la comisión militar. Las clases pudientes preferían el triunfo de las armas de Murat antes que el de los patriotas de las clases populares.
¿Les suena esto a algo conocido?
En el Salón del Prado y en los campos de La Moncloa se fusiló a centenares de patriotas madrileños. Quizá unos mil españoles perdieron la vida en el levantamiento y los fusilamientos subsiguientes.
Arriba, y a la izquierda de estas líneas, la represión está retratada por Don Paco Goya, el genial baturro ilustrado.
Pedro Fierro Viejo

Grouchy*. Este caballero chusquero (tan activo en España) estuvo en casi todas las campañas napoleónicas. Protagonizaría el 17 y 18 de junio de 1815, siete años más tarde, una infumable e inútil acción bélica, persiguiendo, sin encontrarlo a tiempo, al ejército prusiano del general Von Blucher. Ello permitió al alemán reforzar las gastadas fuerzas de Wellington y masacrar a la Grande Armée de Napoleón en Waterloo. Dios le guarda en el limbo de los incompetentes.

lunes, 5 de mayo de 2008

CAER EN LA ZONA OSCURA DEL PATRIOTISMO (1)

Complicado asunto este del patriotismo. Especialmente cuando se mezcla con la necrofilia torturadora y sus dos acompañantes favoritos: la venganza y el martirio.
Veamos: En un momento de temerosa ingenuidad, el patriota Carlos IV de España, pide ayuda y mediación al patriota Napoleón (a la sazón emperador de los patriotas franceses). Se la pide, porque el patriota heredero de la corona, Fernando VII (el narizotas, el deseado, el traidor…) le está moviendo la silla real con patrióticos malos modos.
La mediación la convierte El Águila de Francia, que tiene mucha patriótica familia que colocar, en un gambito de rey. Así, y por todas esas patrióticas razones, llega a Madriz José Bonaparte, al que los habituales pispos, clérigos zotes, desabusados y abusadores patriotas madrileños, llamarán Pepe Botella. El asunto se hace insostenible hasta el homicidio colectivo (que algunos llaman heroico) y un patriota sordo, maño, “afrancesado”, pero objetivo y pintor por más señas, Paco Goya, lo retrata en el cuadro de arriba: La carga de los mamelucos. Patriotas montados. Patriotas a pié. Homicidas.

CAER EN LA ZONA OSCURA DEL PATRIOTISMO (2)

Sí señor. Complicado asunto este del patriotismo. Porque, ¿No es patriota esta carne de cañón del empingorotado Murat, estos mamelucos exiliados de su tierra natal en busca de gallinas y mujeres?
¿No es patriota este caballero francés, que degüella de izquierda a derecha? ¿Un segundón de la nobleza cuyos padres cayeron en la guillotina? ¿Un maquerau como los de abajo en busca de gloire y fortuna?
La patriótica resistencia al avance francés, que sólo fue relativamente eficaz, en la Puerta de Toledo, la Puerta del Sol y el Parque de Artillería de Monteleón, permitió al patriótico Murat someter a Madrid bajo la jurisdicción militar. Puso bajo sus órdenes a la patriótica Junta de Gobierno y trató a los madrileños como rebeldes... Acuchillamientos, degollamientos, detenciones... Mamelucos y lanceros napoleónicos (patrióticos polacos) extremaron su patriotismo. Cientos de hombres y mujeres, entre ellas MANUELA MALASAÑA y CLARA DEL REY, (también muchos soldados franceses) murieron en estas refriegas.
Pedro Fierro Viejo

jueves, 1 de mayo de 2008

Otra vuelta de tuerca

Una foto de Juan Luis García.

viernes, 18 de abril de 2008

La camisa americana

Es el título de la exposición del pintor berciano FERNANDO VÁZQUEZ MOURELO nacido en Cacabelos en 1965) que se muestra desde hoy en la Galería Ármaga (calle Alfonso V, 6. León).

domingo, 13 de abril de 2008

14 de abril: la vieja canción

Una vez más, un año más el viejo sueño, la vieja canción de la verdadera y genuina libertad. La fecha sagrada de la aventura hispana que abortó sangrientamente un general traidor, acompañado de banqueros y sotanas, y también de gran parte de un pueblo ciego e incivil. Tenemos derecho a desear una forma de gobierno republicana. Otros paises lo son. Pero pasemos en espiral hacia adelante. Que el río eterno fluya sin repetir la cruel historia.
Pedro Fierro Viejo

jueves, 3 de abril de 2008

Recibimos carta de JM Merino

Caros Manolo / Marta,
me ha encantado encontrarme cantando en los Maristas ante la batuta segura del gran maestro Bieito... Pero también me he recordado en el Emperador, contemplándote mientras fascinabas al público con tus saltos, piruetas y risotadas -gorro de cascabeles incluido- mientras servías, creo, de narrador implícito -que dirían ahora-en un espectacular y pre-spilbergiano montaje de "Caperuza Azul" -¡hay que ver cómo estaban los tiempos!:
"caperuza azul, caperuza azul,
se la comió el looooobo"
cantaba el coro, con tono lastimero. Ojalá.
Que conste que aquella actuación tuya fue uno de los mitos imperecederos en mi casa familiar...
En fin, que se agradece la cariñosa referencia...
Abrazos, José María

martes, 1 de abril de 2008

José María Merino, Ilmo. Sr.

–¡A la “m”, le han dado la “m”!. Llegaba Jular al Húmedo, entre alborozado y aterido. –¿A quién han mandado a la mierda?, pregunté yo, inocente y temiéndome lo peor.
–¡A la “m”, al sillón “m” de la Academia...! ¡Han elegido a Merino, para la Academia!
–¡Tas tonta, tu!. soltó el insoportable Paco Sopas, que se me había pegado sin piedad, mientras yo esperaba a los chicos. ­
–Yo conocí a Josemari Merino, cuando hacía cosas más interesantes que entrar en la Academia. Cantaba en el coro de los Maristas, que dirigía el inefable maestro Vieito, y nos escribía poesías y cuentines a las niñas y aunque él no se acuerde de mí era uno de mis ídolos. Él y otro, un poco siniestro, al que llamaban “Poe”, que luego fué abogado rojo. Y cómo no, abogado en el TOP de Manolo Jular. Que, por cierto, también cantaba en el coro, pero yo entonces no me había fijado en él.
–Bueno, bueno (dijo Pedro entrando). –Te vas a ahogar, si entras en los recuerdos endogámicos de la prehistoria democrática. ¡Va a pensar la gente que el coro de los Maristas eran la Juventudes Comunistas de León!

Y así nos enrollamos, vaso a vaso, copa a copa, tapa a tapa, engolfados en una carrera literaria que empezó en la poesía (1972: Sitio de Tarifa). siguió en la prima novela (1976: Andrés Choz), y después, lo inenarrable, fantástica narrativa multidisciplinar, cuentos largos, medianos y “nanocuentos”, historia y metaficción (para mayores y pequeñitos). Y premios literarios. Y más libros. Intramuros, entre ellos. A la vez, el superviviente trabajo cotidiano en el Ministerio de Educación, o del nombre que recibiera de cada “inteligente” ministro de turno. –Fue director general del Centro de las Letras en el Ministerio de Cultura, bajo la pezuña de Semprún (de 1986 a 1989), dijo Paco Sopas. –¡Y el único osado dimisionario por incompatibilidad con su “señorito” que yo recuerdo, saltó Manolo Jular, siempre tan suyo. –Por cierto, con Merino son ya cuatro los leoneses académicos. Intervino mi Pedro Fierro, que no tiene remedio. Yo, que tenía un día sentimental, me quedé sin preguntarle cuantos escritores leoneses harían falta para cambiar una Academia llena de carrozones, panpringaos y (gracias, Josemari) cegaratos. Una, a veces, es muy de casa.

Marta Delgado de Klee

martes, 25 de marzo de 2008

Alejandro Sáenz de Miera, pintor

"A Saco" (Universos Invertidos)
en el bar MISERIAS de la calle Álvaro López Núñez, 23. LEÓN

Traigo aquí a este tío, que pinta un huevo de bien -Manolo Jular dixit-, porque me gusta lo que hace y por qué lo hace. Y, aunque se haya arropado en un texto de Paul Valery ("Piezas sobre arte"), que levantaría ampollas entre los vagos y los inútiles, si estos pudieran entender lo que Valery, y por ende, Alejandro, quieren decir, le deseo toda la suerte y el reconocimiento que su trabajo merece.

miércoles, 19 de marzo de 2008

C’EST ÇA, LA PEINTURE?

La voilà: Aquí la tenéis, miradla. Yo la conocí hace ya muchos años. Cuando empezaba. Entonces era fuerte, a su manera. Es decir: Su materia era táctil, espesa, sensual. Su color se agarraba a los ojos.
Yo fui espectadora del drama de su nacimiento. A veces fue trilobites, roca, pizarra emborronada de formas que emergían. También fue vegetal: árbol, cactus, arbusto. Y pared llena de iconos animales. Y al fin, huella de manos bien humanas, manos del hombre primitivo que firma el mundo. Iluso. Y luego el cuerpo, el cuerpo humano: hombre, mujer, mujer de nuevo, sexo, pecho, caderas, vientre, vientre sobre todo, vientre maternal bajo rostro infantil apenas esbozado.
Picasso no logró contagiarla de su implacable alegría. Viejo sabio invencible. El Pintor y su Musa a los 90. Su sardónica risa aún nos abruma.
Fue política en fin, como debía ser. Como correspondía: uniformes, rostros ceñudos y amenazadores, todos tercamente iguales, porras, barrotes, gritos. Dolor. Sonaba Verdi, hermoso anciano Verdi bienamado. ¡Cuánto le amamos! También sonó Beethoven. Y Schoemberg. Y Stravinski. Y Berio y Pierre Boulez. Y Luis de Pablo. Y antes: Béla Bártok.
Y después el silencio. Dejé de verla. A veces la olvidé por un instante. Pero estaba en mi piel, en mi tacto. En mi vista. Era humana. Y, como tal: sucia, viscosa, pesada. Insoslayable.
Ahora aparece así: estilizada, desnuda casi. Suena Mahler.
Miradla bien de frente. Cabezas inocentes han rodado hasta alcanzar esta difícil desnudez, esta desolación. La belleza es así: se cobra un alto precio para dejarnos ver el mundo desde el otro lado del espejo. ¿Será esto, al fin? Miradla bien. Haceos fuertes. No os hagáis preguntas. No hay respuesta. No hacen falta. Lo que tenéis delante es ya por fin pintura. Sólo pintura. Nada más que pintura. TODO PINTURA.
Pero desconfiad. Eso es sólo apariencia. Lo único que os pide esta pintura es que no os hagáis contemplativos. Resistid. No seáis sumisos. Buscad en la aparente serenidad de esta belleza casi abstracta. Encontraréis sin duda el daño, el dolor, el miedo, la añoranza. Las palabras que buscan su camino ciegamente para contaros una historia, a cada uno de vo­sotros. Un lenguaje cifrado para un destinatario único: Tú. Para contarte una historia humana hecha de abandono y búsqueda.
n Maribel Pérez-Alfaro

martes, 18 de marzo de 2008

LA ÚLTIMA CENA, pintada por Tintoretto

No estamos haciendo historia, ni mucho menos cronologías. Estamos ante un convite de cierta importancia. Dentro del rito de la comida hay tiempo para la vanidad y desenfreno de los hombres. O para la crueldad del mamífero superior con sus semejantes. O para desgranar la gran fraternidad. ¡Chi lo sa!...
El autor de estas líneas cree que no cree, pero puede que no creyendo, crea. Esto que podría ser una paradoja chestertoniana, es una confesión de perplejidad: Supuestos 500 años después de la supuesta victimación de Sócrates, condenado a la supuesta cicuta por sus supuestos conciudadanos, el supuesto dios de guardia va a poner a su supuesto hijo en las manos sedientas de sangre de su supuesto pueblo elegido.

Veamos el supuesto último: Un joven hombre adulto, al que en los últimos días el pueblo ha seguido con relativo entusiasmo, tras acelerados avatares, va a ser detenido, torturado y crucificado ante sus seguidores... ¡Por ese mismo pueblo tornadizo que, ahora, le odia!
Antes celebra una cena con sus íntimos, que tiene el color de las despedidas. Entre el ahora estoy, pero luego no estaré; Los compañeros de cena de este hombre iluminado, atónitos, le han oído decir mientras les ofrecía el pan y el vino: “Tomad y comed, esto es mi cuerpo”... “Tomad y bebed, esto es mi sangre”... Juan, el casi hermano, se ha estremecido ante la transustanciación del amigo en alimento de vida eterna.
Lo más extraño, si cabe, es que Jesús parece instaurarlo, sólo, como una costumbre diciendo a los que con él están: “Haced esto en memoria mía”. Memoria versus interpretación literal. Lo han contado para el mundo cuatro hombres, que fueron llamados evangelistas, aunque tres de ellos no estaban allí. Eso sí, como cuando Sócrates, se despide una víctima. Asunto de fe. Este banquete marcará a fuego toda la cultura de Occidente.
Pero sobre todo, este banquete ha sido pintado, genialmente pintado.
Esta agitación de rostros bellamente populares, estas luces de dentro a fuera, este movimiento de gran ópera fué pintado (1592-94) por el Tintoretto, "el cerebro más terrible (Vasari lo ha dicho), que haya tenido nunca la pintura". Esta maravilla es uno de sus cuadros para la iglesia de San Giorgio Maggiore, en Venecia. La última cena, la última gran obra. El anciano pintor ha necesitado una tela de 3,65 m de alto y 5,68 m de ancho.
Una taberna sombría y popular. La escena dramáticamente distorsionada. Las figuras humanas –campesinos, pescadores, (pecador@s)– abrumadas por la aparición de seres fantásticos. Es un poltergeist de ángeles y palabras, donde las aureolas de los santos aportan luces extrañamente desiguales que subrayan detalles incongruentes. Sobre los comensales, una lampara ine­narrable, cuelga del cielo como un Grial, protegido por ángeles giróvagos.
Pero no es el Grial, porque Jesús el nazareno (que esta vez, sí ha sido pintado en el centro de la instantánea), lo tiene debajo de sí y en sí mismo, mientras ofrece a uno de sus compañeros, luego apóstoles, un pedazo de pan pascual. Algunos de los que están en la cena le han oído decir mientras les ofrecía el pan y el vino: “Tomad y comed, esto es mi cuerpo”...
No todos le han oído claramente. A la derecha, como yo, unos atareados sirvientes siguen su propio ballet. Lo dicho: Asunto de fe.
n Manuel Jular

domingo, 16 de marzo de 2008

Vuelven los papones y las...¿paponas?

Crucifixión. Retablo de Issenheim. Mathis Grunewald. "Matías el pintor"
­

–¡Tema vidrioso!, me dijo Pedro, cuando le expuse que quería escribir sobre la santa semana leonina, sus incongruencias y sus incomodidades. –¡Mejor salir de naja como otros años!, dijo T.
Hasta el bocazas de MJ puso una cara muy rara: –¿Qué vas a decir, que la liberación de la mujer no consiste en hacerse guardia, militar, papona o como se diga? –No, yo pensaba que... –¿Vas a decirles a tus conciudadanos, que están enamorados de sus supuestas tradiciones, que lo que festejan y recuerdan, viene de la capa y linchamiento de judíos, siglos atrás?
Bueno, algo han mejorado. Ahora los judíos se dejan bautizar con limonada y... –¡Bobadas! ¿Y qué me dices de todas esas pedorretas acornetadas de las bandas? ¿Vas a decirles que no hacen sino imitar malamente lo peor de las procesiones sureñas, el bailongo de los pasos y la música ramplona y estridente que ejecutan? ¡Ejecutan! Y pensé que era la palabreja justa. Al menos en otros sitios a las turbas las llaman turbas.
Entonces Pedro Fierro interrumpió a su amigote y atacó con fiereza: –Todo está en proceso de refundación. Dentro de unos años cada tribu tendrá sus procesionantes con sus pasos. Y los pasos... Cada vez hay más y cada vez son peores. –Bueno, dije yo, alguno hay que... –Media docena (terció MJ críticamente tenso). Creo que los pasos de calidad artística comprobada no llegan a la media docena...
Menos mal, pensé yo, porque si, devociones aparte, los pasos fuesen buenos, las bandas sonasen bien, etc., etc. León se llenaría de guiris y demás bichos hasta la bandera. O sea, que Quindós, Jaular y otros amigos hosteleros tendrían que habilitar tiendas de campaña en Papalaguinda, La Condesa y demás jardines de Don Paco Raquetas. Lo cual que... Limpiezas aparte.

jueves, 13 de marzo de 2008

La Gioconda

En el Real de Madríz...
Bueno, pues ponían una opera, que llaman La Gioconda, que yo creía qu’era de Leopardo Vinci, pero que resulta qu’el responsable es un tal Amilcar Ponchielli (lo he copiao del pograma). No veáis que lujo. Entremos en el teatro a las seis de la tarde, como en las corridas por San Isidro (el santo más vago del mundo) y salimos...
¡Toma música!. Allí cantaban y cantaban tol rato, no como en las zarzuelas y lo hacían en “italianini”. No todos, porque uno, un tal Orencio (Enzo, dice el pograma) lo cantaba todo narigueras, como cantaban la misa en Santasmartas. Y a otro, Alvise, que iba de rojo como el diablo, le sonaba a su “llingua” madre (que a saber de dónde era porque se llamaba Anastassov). Luego había otro, que cantaba muy fuerte, muy fuerte, y era muy, muy maluco. Que no me extraña que tuviera tan mala sangre, porque estaba pluriempleao. Le daba a la guitarra, le daba al mitin, le daba a la pesca, le daba al proxeneta. Y encima espiaba por cuenta de la brigada político-social (quiero decir la Inquisición). ¡Y vaya culebrón! Allí estaba Gioconda, que se llamaba rumana o Urmana y qu’estaba de muy buen ver (aunque un poco llenita), que había cogido manía a la otra, la Laura, (que era pequeña y con unas tetas...). Y tol rato no se sabía si quería matarla, o casarla con el Orencio... O si quería ella casarse con él, o matarse. Que al final sí, se mata. Pero eso es porque no quería dar su cuerpo serrano a Bernabé, el pluriempleao, que al final resulta ser el asesino de su madre La Ciega.
Que antes no he dicho nada de la Ciega, porque es otro lío. Porque la Ciega recita las letanías de la Virgen y los venecianos (que son unos tíos muy ruidosos, y muy paganos, y no quieren más que fiesta, pan y regatas), se creen que les está echando maleficios. “Getatura”, mal de ojo... ¡Pero si es ciega!. Bueno pues La Ciega, que tiene un rosario que da la buena suerte, coge y en vez de dárselo a su hija Giocondita, se lo da a la Laura. Y así pasa lo que pasa.
Y luego. En medio de todo el barullo salieron doce señoritas, (doce como las horas, que no creáis que no m’entero) que venían con unos camisonines de traspacolor y lo movían todo que daba gusto. hasta que a las doce mozas les entró el sueño. Y luego salieron otros dos, que debían ser chico y chica, que daban saltos y el personal les aplaudió mucho. Luego m’enteré de que el chico era nacido en Madríz, en Colmenar Viejo y claro en el teatro debía estar toda su familia. Total, que a pesar de tó, lo pasemos bomba con La Gioconda. Y que un día de estos voy a atreverme a ver una opera de ése que llaman Wagner, que creo que en los descansos dan salchichas.
Paco Sopas Dajo
corresponsal jubilado y ganadero

martes, 11 de marzo de 2008

PERDIMOS, PERDIMOS, PERDIMOS OTRA VEZ

Estábamos los cuatro en Madrid. Capital de la mierda, la llama Pedro desde que la ciudad se debate entre el enladrillado faraón Gallardón y el reinado de la Sultana Aguirre, aristócratas solares ambos.
–Supongo que les llamas solares, por su afición al suelo, dijo Manuel, siempre propenso al chiste fácil.
–Son solares, porque como el sol, han acostumbrado a los madrileños a su presencia... imponente. El amigo Fierro V. masculló esta sentencia mientras miraba, con una cierta alarma, una fila de monjas que entraban en el colegio electoral.
–Se concentra el voto útil ¡funéreo presaggio!, rió Jular. Y Pedro: –¡Mi fa paura! A estos dos, el italiano les viene de su pasión por la ópera.
Y la ópera, además del empadronamiento en Madrid de los dos “mozos”, nos había sacado de León el electoral fin de semana. El Teatro Real “despedía” por la tarde a la soprano Violeta Urmana que ha estado cantando las ocho o diez funciones de La Gioconda de Ponchielli y allí íbamos a estar.

Toe abandonó su silencio para sugerir, que tras el cívico cumplimiento y antes de la devoción musical, hiciéramos un po de feste e pane y nos fuimos a Casa Paco a echarnos algunos colesteroles al cuerpo. El tapeo se alargó entre la charla musical y el (inevitable) sainete político. En los últimos días habíamos palpado el miedo en los dos grandes partidos enfrentados.
Pedro: –¡Madriz, qué bien resistes...!
Manuel: –¡Sí, a...Zapatero!
P.: –Bada, la cieca ha il mal ochio.
T.: –El voto del miedo es bipartidista.
Marta: –¡Bipartidista es la ley electoral!
Los cuatro:Taverniere, ¡ Un altra botiglia!...
Las chicas les dejamos solos para darnos unos retoques. El Real, en domingo, no es tan empingorotado como otros días. La función empieza a las seis de la tarde como si fuese un espectáculo taurino y la luz diurna y goyesca es poco proclive a la etiqueta. Los mozos se quedaron, no se si paseando, o adquiriendo ácido úrico. Volvimos a estar los cuatro juntos en el segundo entreacto de La Gioconda. La música se imponía sobre cualquier comentario, con excepción de lo buenos que están los “canapiés” y el cava en los múltiples ambigús del teatro. El nivel de la representación estaba siendo alto, muy alto en el caso de la soprano rumana. Bueno el director. Interesante la puesta en escena...
La obra de Ponchielli es una rara avis, que parece un tanto arcaica si se piensa que, cuando se compuso, Verdi ya había estrenado Aida, y Wagner, El Oro del Rhin y La Valquiria. Pero es muy emocionante y un tanto gótica. Algun día tendré que escribir sobre ella. La ópera terminó tan bella y cruel, como siempre, y salimos a la noche madrileña buscando un sitio cómodo –que no pienso desvelar– desde donde seguir la debacle electoral. Como siempre, ya habían ganado los dos partidos (de los cojones, dijo Manuel desde sus convicciones profundas). Como casi siempre Madriz había vuelto a votar, humillado y vencido, a las cementeras del PP.
Como casi siempre los catalanes de pro y algunos pocos vascos habían decidido las elecciones (Con la ley D’Hont no se puede, dijo tozudo y un tanto zorrocotroco Pedro Fierro Viejo). Como siempre, todos se daban por ganadores, incluída una tránsfuga del partido ganador.
Sólo habían perdido unos republicanos catalanes fagocitados por el PSOE-PSC, con quien habían compartido legislatura. ¡Manda huevos!

Y como siempre, o casi siempre (amigo Gaspi, compañero Guillermo Murias), habíamos perdido nosotros, los de siempre. Manolo Jular, que se jacta de no haber ganado, jamás, una elección desde las “luchas” en el colegio San José donde estudió, sentenció: –¡In questi fieri momenti hay que olvidar La Gioconda y volver al país real, "Les Luthiers"! y cantó “ostentóreamente”, acompañado por los presentes:
-¡Perdiiimos, perdiiimos, perdiiimos ooootra veeez...!

Yo, Marta Delgado, doy fe.

miércoles, 5 de marzo de 2008

Ya queda menos para el domingo

Después del mitin de León, y de los charcos de ambos contendientes en el segundo debate, que en el caso del señor Rajoy fueron la ciénaga iraquí y cosas peores, parecen haberse clarificado algo las perspectivas. La reaparición del "Amigo de Bush", acompañado del inenarrable Acebes, podrá haber reforzado el ala derechona del PP, pero (seguramente) ha despertado los recelos y la reticencia a votar de mucho indeciso de "izquierdas". Si nos fiamos de las encuestas (que no nos fiamos) y de los análisis de los reporteros (que tampoco), nuestro Papes nacional ganará las elecciones y tendremos otros cuatro años de "socialismo". Bien.
Bien... si garantizar el triunfo del PSE no supone la desaparición de IU. Esta coalición no sólo padece la marginación inexorable a que la someten los intereses económicos del capital contra el que lucha (en rojo y verde). Además, está lastrada por una ley electoral a todas luces injusta, que ni los dos grandes partidos, ni los nacionalistas (a los que favorece la concentración de sus votos en pocas provincias) parecen querer arreglar. Hagan cuentas. De vergüenza. P. F. V.

lunes, 3 de marzo de 2008

El cartero siempre llama dos veces

A León vino Rayuá, ¿E purcuá pá?
Estamos en León, ¿tierra de Zapatero?, donde el resultado electoral anduvo ajustado hace cuatro años. Como dice V. A. Pérez, la hospitalidad de León, ciudad en la que nadie es gallego ni castellano, sino paisano, puede con todo. Por aquí MR se pasea como por su casa, pues ésta es la ciudad de su primer cigarro (o incluso de su primer puro). Y de los llioneses, o lleouneses, que se citaban a través de Internet para “engüevallo” (paisana y medievalmente), nada se supo. Mejor. Menos disgustos para la niña de Mariano, que ha pasado ya de votar al PSOE, para votar a Llamazares y a Guillermo Murias.
León es el lugar elegido por Mariano (cuidado con la mano), para celebrar su día de reflexión previo al segundo debate. «El debate que influirá a través de los indecisos» ha dicho la ingenua y picarilla Olga Viza, moderadora del cara a cara del lunes, mientras asegura que no resultará «inocuo» (inicuo, diría yo) para el espectador.
Meeting en la plaza de Toros. Esperábamos a Mariano “apollando”, o empollando y apoyado por el vaporoso fantasma Cándido y especímenes similares. ¿Dónde sentar al ínclito y apuñalado Javier G. P.? ¿Dónde colocar a Don Mario A.? ¡Por la niña de Rajoy! Llenar la plaza de toros de León supone conseguir que 10.000 personas, diez mil, acudan al León Arena, donde MR ha preparado la crispación de la recta final de la campaña –comportamiento propio de «imbéciles», Felipe dixit– para presentarse como la salvación. El líder del PP no “insultará” a nadie, «aunque a lo mejor alguna le cae a alguno -advirtió-, pero será de remanguillé». «El programa del PSOE soy yo: un modesto hombre de provincias, todos los días masacrado inmisericordemente. No paran». ¡Pobriño! ¡Oh, Zaplana, uf, Acebes, uuh, Aguirre, ah, Mariano! (cuidado con la mano).
Mitin en el Arena. Mas… ¡oh sorpresa! ¡Si están Ana Botella y el Acebes!... Y ¿quién es ese semiembigotado mozo del jersey rosa? ¡Jose Mari! ¡Es Jose Mari, el amigo de Bush in person!: "Yo me fío de Mariano Rajoy. A lo mejor hay españoles que no se entusiasman con el PP, o con Mariano Rajoy, o piensan 'usted tiene el bigote torcido', pero Mariano Rajoy sabe interpretar las cosas mejor". "Éste es el acto político más bonito al que he asistido nunca. Gracias a todos. Gracias, José María Aznar. Cinco veces me has nombrado ministro, una vicepresidente del Gobierno. Hoy estás aquí. Has dicho palabras bonitas y muy sentidas. En mi memoria, en mi cabeza y mi corazón estarás siempre", ha dicho Rajoy y antes (levantando el brazo de Aznar como el de un boxeador tras ganar una pelea): "Os voy a decir cómo estoy. Muy bien, en forma, muy feliz, con muchas ganas, con mucho coraje y absolutamente convencido de que vamos a ganar las elecciones". Y nada de insultos (o sea, a la remanguillé): “Zapatero huye de la moderación, del equilibrio, de la razón y va desesperado y como un poseso a pedir el voto de los radicales" y “está en la inopia y en babia". Miente. Zapatero está en Zaragoza, con la Pilarica, que es socialista... En fin: “¡Semana infeliz, pierde el Barcelona y gana el Madriz”. ¡Caca!

Así las cosas, la terrorista ETA ha remitido un comunicado a los diarios habituales, en el que pide la abstención en las próximas elecciones generales. Bien, esto nos obliga definitivamente a votar. Me voy a Madrid, capital de mierda, votaré a Llamazares y luego me pincharé un bocata de ibérico –todavía hay clases– en el Teatro Real durante un intermedio de La Gioconda.
Pedro Fierro Viejo

viernes, 29 de febrero de 2008

Sobre Juan Luis García


Querida Marta:
Te envío estas líneas para que las publiques (si te parece bien) en tu página.
Sometidos por obra y gracia de la resabiada edad a una endogamia eminentemente defensiva vivimos, a veces, sin darnos cuenta del talento de los demás. Incluso cuando ese talento contiene elementos creativos tan próximos a uno mismo, como pueden ser la música o la imagen. Desde que he vuelto a estar en León más tiempo seguido, he “descubierto” gente (o instituciones, cosas…) muy interesantes y a las que la capital del invierno, tan despegada como siempre, no valora, desconoce, o tal vez finge desconocer.
Probablemente no es el caso de Juan Luis García, polifacético caballero, músico profesional, y desde hace menos tiempo (creo) fotógrafo muy pictórico y sonoro. He buceado en sus archivos y he encontrado esas piezas, que son una pequeña muestra de su magnífica inventiva y poético humor. La imagen Arco de la aorta de un saxo es una notable respuesta a mis obsesiones por las espirales. El Seno de la musa y Música telegráfica emparentan directamente con algunos de mis palimpsestos sobre música. Desde que he visto estas obras de Juan Luis me siento menos solo. Volveré sobre él en el futuro.
Manuel Jular

viernes, 22 de febrero de 2008

Dibujos de Toño Benavides

He recibido un correo de Antonio (Toño) Benavides. Toño, uno de los ilustradores más dotados que ha producido León, tiene un magnífico blog, que actualmente “descuida” un poco, porque se ha puesto al duro rollo de escribir una novela.
Dice T. B.: “No lo he parado, pero estoy empeñado en terminar una novela corta y todo lo que escribo va para ese cajón que quiero mantener inédito”. Buen humorista, continúa: “Como dice Albite, en este país de audaces alguien debería valorar, de una vez por todas, la fuerza de voluntad que se necesita para no caer en la tentación de escribir una novela. ...Soy débil”.
Y nos manda unos dibujos de fino humor, que no podemos dejar sin publicar.Respecto a las elucubraciones del amigo Bernabéu y mías, sobre la plástica de Manolo Jular y la obra de éste, que aparece en el blog, Toño es sincero y comenta:
“A mi con tanto Aleph y tanta circunferencia pascaliana me ha entrado un mareo del catorce. La idea del infinito ha sido siempre fecunda en el arte y la literatura, y me alegra comprobar que, por lo que se refiere a mis amigos, lo sigue siendo. Yo disfruto morbosamente con la perplejidad en la que me sumen a veces esos abismos. Las paralelas, la diabólica raíz de 2 que enloqueció a los pitagóricos o la espiral (aurea o no). Pero al margen de la fascinación por la infinitud, que simboliza el objeto en si, está el hecho de la búsqueda constante por parte de Jular. Esa actitud, sin prejuicios por los materiales, las herramientas o la tecnica empleada, siempre me ha parecido lo mejor de su obra: Eppur si muove

martes, 19 de febrero de 2008

Los volátiles del Beato Jular

Antonio Bernabéu

“El ojo es más rápido captando que la mano dibujando”
Walter Benjamín.


“La obra de arte en la época de su reproductibilidad técnica”

Sobre los anchos hombros de la santidad se le posaban, al buen Beato Angélico, serviciales volátiles sin sexo, pálidos angelotes concebidos sin mácula, itinerando la mensajería entre los cielos y el convento, para nutrir sus cuadros con un hermoso florilegio de virtudes. En cambio, los volátiles del Beato Jular son pájaros promiscuos, que habitan los marjales nocturnos, la oscura vibración de las entrañas,y se erigen en los depositarios de aquel encantamiento que todavía yace en la malicia original de los pecados.
Original y nueva, en grados de osadía sorprendentes, resulta la reciente pintura de Manuel Jular. Y, con ella, habrá que andar por tramos y despacio, advertir que se es nuevo respecto a lo anterior y se es original respecto al todo, aunque el pintor presente revueltos sus hallazgos en un alarde incontenible de gloriosa bulimia.
Las técnicas, aquí, con la incorporación prodigiosa del pincel digital y el complicado encaje del ordenador, rompen la inercia del ciclo Shostakovich*, achatarran el sólido edificio del empaste, escampan los densos cirros lila que daban cuerpo a aquellas telas y mitigan el abrasador amarillo solano que las iluminaba.
Pero la nueva técnica, en Jular, posee una intención y un sentido precisos; replantear la relación mano-cerebro, que anonada y tortura a todoslos constructores de artefactos, acercarla en función de las vertiginosas posibilidades de la máquina y explorar su difícil connubio. Un ejercicio de poderosa lucidez, que sobrepasa los análisis de Benjamín y derriba la acobardada falsabraga con que se protegían las vanguardias.
Esto es lo nuevo, una rigurosa ceremonia de vísperas, por expresar lo mínimo del mejor de los modos posibles. Lo sustancial se alberga entre el Aleph y la circunferencia pascaliana. Por estos reinos improbables, en el albor de lo indeciso, tantean sus veredas y trazan sus caminos los cuadros de Jular. Él conocía ya las “variaciones” y el “tombeau” con que se homenajean los compositores. Conocía, también, las experiencias deslizantes de Picasso, con Delacroix y Velázquez, en busca de un estallido de fisión. O, en el mismo sentido, las más cercanas del “Equipo Crónica”. Ha querido ir más lejos y ha ahondado en la fusión, para crean un hongo, tornasolado y deslumbrante, que encierre todas las arqueologías del pintar, toda la crueldad de la abstracción. Y ha conseguido introducir, en su batalla, el genio de Twombly y el de Klee, el de Pollock y Mondrian
Pero esta arqueología no representa, de una manera exclusiva, su memoria. Las dialécticas de fagocitación que mueven cada cuadro, el recuperado valor del palimpsesto o la generosa conciliación del cainismo confieren a esta obra una sutileza esencial e indefinida, que nos remite a los matraces de la plástica y a su proyección espiral mediata e inmediata. Juegos entreverados de inteligencia, de olvido y de nostalgia sitúan a Jular en aquella polifonía desatada que había urdido Carpentier, para su “Concierto barroco”, en donde hacía coincidir el monótono canon de Vivaldi con la improvisación alucinada de Louis Armstrong. Jular ha fijado los vértigos y amalgamado los delirios en sus últimos cuadros; ha descerrajado la estética y le ha devuelto la fascinación de las policromías infantiles, el murmullo de las óperas viejas,el vagabundeo sin meta de los trovadores, el erotismo sin ortografía, la gracia de las “manolidades” y el hipnótico vaivén de los colores...