jueves 8 de diciembre de 2011

La Quimera de Huesca

El pintor Casado del Alisal pintó el cuadro, que subyace debajo del alegato apañado por Mac Jota, tras la empanada constitucional (o/y constituyente) de los dos presidentes a la vez... ¡y no estar loco! Se titula La campana de Huesca y se refiere a un episodio de nuestra medieval historia que ustedes deberían recordar, tanto si han ido a colegio de pago como si no. El episodio terminó con un aplastante y sangriento triunfo del poder, pero podría haber sido distinto, si los "democráticos" nobles aragoneses se hubieran hecho acompañar a la cena del rey, con un bicho como el que ha colocado en el cuadro MJ.

El concepto de quimera tiene su origen en el término latino chimaera, que a su vez deriva de un vocablo griego que significa “animal fabuloso”. En este sentido, se trata de un monstruo imaginario que, de acuerdo a la fábula, vomitaba llamas y tenía cabeza de león, vientre de cabra y cola de dragón. A partir de esta definición el figurado animal tiene tan mala prensa como la república.

Algo tendrán los reyes cuando los bendicen, pero a veces les salen amigos y parientes muy "malulos". Daños colaterales en medio de la que está cayendo...A veces, digo a veces (esto puede, o no, ser quimérico), dan la sensación –como se desprende de las reflexiones constitucionalistas de Paco Sopas Dajo– de que sobran.

3 comentarios:

Un troll republicano dijo...

¡Ay Dios, que no hay Dios, rediós!

Julio Pérez dijo...

Al lado de la pandilla de corruptos y ladrones que nos rodea, desde Villabalter a Bruselas, tener o no tener monarca es una chorrada.

Jesús Ortiz dijo...

Repito parte de lo que he escrito como comentario al texto que alude a Isabel Carrasco. La crisis, no es sólo fruto de la usura y de politicas económicas equivocadas. El mangue de estos políticos abusadores la encarece aun más. Hay que exigir que vomiten el dinero que se han apropiado, se llamen pacos, isabeles, campines o urdangarines. Si la Casa Real desea persistir y gozar de nuestro respeto debe tomar medidas duras y, además, compartir los "sufrimientos" para todos, que el "supervotado" Rajoy nos está preparando.